Torito´s Resort. Beverage Palace.

Torito´s Resort. Beverage Palace.

Al grito de “Que comience la fiesta” salí el viernes de mi casa sin saber que ese día sería muy largo y entretenido, grandes sorpresas me tenía el destino preparadas y yo no sabía ni que iba a pasar. He aquí la historia:
Después de pasar medio día en la oficina y al ser el organizador de la comida de fin de año de la empresa llegue media hora antes al lugar donde iba a celebrarse dicho evento. Poco más tarde comenzó el festejo y la comida, las dinámicas y el baile fueron bastante aplaudidas por los asistentes. Por supuesto la bebida en su modalidad de “Barra libre” fue todo un éxito.
Inconscientemente al no tener un limite establecido, una cuenta abierta o algún familiar responsable que te diga “ya no tomes”  (esposa, novia o amiga metiche) pues uno acostumbra tomar hasta que te informan que el evento ha terminado. Y así fue, termino la fiesta y al no tener éxito el clásico “de aquí a donde” me dispuse a ir a casa, afortunadamente conseguí un voluntario para ir por el ya clásico “taquito al pastor” a cambio de un aventón al metro (no era tan tarde) y así me dispuse a ir por la cena y a dormir.
Pues bien, al tomar la avenida que estaba inmediatamente saliendo del lugar donde fue la fiesta, en un descuido pase la vuelta que debía dar a la izquierda para regresar e ir por la tan platicada cena y tuve que seguir de frente, entre platica y reseña de la fiesta mi acompañante tardíamente se percato de que a lo lejos se veían las luces de múltiples patrullas y que el trafico se incrementaba, reaccionamos muy tarde pues cuando nos dimos cuenta y quisimos emprender la graciosa huida estábamos dentro de el big torrent de autos que irremediablemente se dirigían al ALCOHOLIMETRO.
La reacción es inmediata, buscas chicles, una bolsa de papel para masticarlo (como si trajeras bolsas del pan en tu coche) , un cigarro, soplas como loco para ver si se sale el espíritu del Sr. Torres que estaba en la botella de brandy, te llevas las manos a la cabeza y lo primero que piensas es….”ya valió m….”. Después piensas, -no vengo tan mal, seguro paso, no hay de que preocuparse- y frenas.
Se acerca el oficial a tu ventanilla toca y lo saludas con el vidrio arriba, (primer chiste fallido) y después de hacer la señal de “baje su ventanilla Sr.” y ponerte cara de “no sea payaso” lo saludas – Buenas noches oficial-  inmediatamente te pregunta ¿Ha bebido algo hoy? a lo que inocentemente contestas – Una que otra oficial – Creo que aunque le hubiera dicho que no había tomado nada y que me dirigía a la Villa para ser de los primeros en cantar las mañanitas a la Virgen no me lo hubiera creído, y no porque estuviera mal, sino porque es obvio que venía de haber tomado, cantado, bailado y cenado.
Me indicaron que bajara del auto y que entregará mis papeles, mi condición me permitió hacerlo en perfecta sincronía y sin el mas mínimo error, si hubiera olimpiadas en donde calificaran bajar de auto y caminar mi calificación hubiera sido 100 perfecto, realmente no estaba preocupado, -no tome tanto “tanto”- volví a pensar.
Después de mostrarme la pipeta nueva y sellada y colocarla en el despiadado aparato me pidieron que soplara. Lo intente de lado, hacia adentro, tosiendo, hacia abajo, suspirando, interrumpiendo, inflando los cachetes, tapando la nariz, cerrando los ojos, y finalmente y al escuchar -no quiere soplar, remítelo pareja- sople y sople y, a diferencia del lobo feroz, no le tire su casa a ningún puerquito (y mira que había mas de dos disfrazados de policías) por el contrario el aparato hizo su labor emitió un beep e imprimió un ticket. Yo no lo sabia todavía pero ese ticket era mi entrada al “Torito” o Centro de Sanciones Administrativas ubicado en exclusiva zona de la delegación Miguel Hidalgo.
Inmediatamente después de imprimirse mi ticket comenzó la diversión, fui apartado del resto de los participantes y me informaron que mi boleto era ganador, intente rechazar el premio pero fue imposible, un estricto sistema de peritos, ayudantes, vigilantes y uno que otro metiche no te lo permiten. Mi resultado era .4 arriba de lo permitido y el ticket con mi nombre y la hora del evento hacían imposible dar marcha atrás. Después de ver como mi coche era llevado con los vidrios abajo sobre una grúa me pidieron que subiera al vehículo que me iba a llevar al destino.
Resignado y en shock me despedí de mi acompañante quien desafortunadamente se quedo sin cena y sin aventón al metro, la encargue con los policías quienes se ofrecieron a cuidarla mientras su esposo llegaba a recogerla. En fin fue una corta despedida, afortunadamente desenchufo el ipod del auto antes de bajarse y tomo el ipod de repuesto que siempre traigo; dos celulares, llaves, unos chicles, etc.
Una vez hechos los honores, subí al vehículo con chofer y un asistente que amablemente guardan silencio para que tu traslado sea lo más placentero posible, previo a esto una persona limpió el asiento y las manijas para que ningún virus me impidiera disfrutar del premio ganado. Antes de llegar al tan platicado destino haces una escala, ¿quién no ha viajado y sufrido el tener que transbordar de avión a ferry o tren?, pues bien, este caso no era distinto o con menos categoría. Llegamos a la aduana y en medio de una muchedumbre que te ofrece rebajar el premio a unas cuantas horas y tras ofrecer múltiples tarifas (coyotes) fui escoltado entre 4 fornidos (por no decir gordos) guardias que no permiten que estos abogados del diablo te intercepten. Me sentí artista de cine en alfombra roja.
La aduana (vulgarmente llamada Delegación) es como todas, aburrida y solitaria. Lo único que me distraía era mi teléfono quien no resulto tan inteligente cuando le dije…. piensa en algo!!. Con ese teléfono  ya les había informado a mis amigos y familiares que mi estado, asi es, desde el momento del traslado y durante todo el tiempo estuve transmitiendo todos mis movimientos, uno nunca sabe que pueda pasar y preferí compartir mi estado con todos mis amigos en las dos más famosas (para mi) redes sociales. Busque cambiar mi estado pero desafortunadamente no existe aún “detenido” (lastima, ojala lo incorporen pronto). Compartí algunas imágenes del lugar para que se murieran de envidia pero mi batería estaba a punto de terminarse. Es increíble como estas redes realmente funcionan, 18 mensajes en 2 minutos, risas, felicitaciones, gente preocupada, y alguno que otro despistado se preguntaban si era real o era alguna broma, desgraciadamente no era broma.
Después de platicar con el juez (ya había ganado, ya para que) y de ver a un médico frustrado quien levanto una muy muy muy escueta historia clínica en la cual importa mas que religión practicas, me indicaron que mi premio era el mínimo: 20 horas, pues apenas califique. No se explicaban como después de platicar 15 minutos con cada uno es que yo había ganado, pero como esto es inapelable, el ticket estaba impreso, ya estaba dentro y era ganador.
Subí al vehículo que me trasladaría al Resort, una vez más chofer y acompañante hicieron menos aburrido el corto viaje, mi hermana y su esposo acudieron para despedirme como en los cruceros, “de lejitos y tras la barandilla”  diciendo adiós. Alcance a entregarles mis cosas y a cruzar un par de palabras con ellos y finalmente entre… el Torito´s Resort me abría sus puertas.
Noten que exclusivo es y como se preocupan por tu bienestar: Preocupados por tu comodidad para que no te apriete la ropa te quitan el cinturón, para que no te aprieten los zapatos te quitan las agujetas, para que no te preocupes de la hora te quitan el reloj, para que no te preocupes de andar dejando tus cosas en la habitación al salir a tus actividades te piden que deposites todos tus valores en la caja de seguridad (en este caso bolsa de plástico, ¿será bio-degradable?) y un guardia cuida tus pertenencias personalmente (¿es o no buen servicio?) y finalmente para que no te estén molestando del trabajo, tus amigos o familiares te quitan tu teléfono y cualquier otro objeto que pueda distraerte. Hecho esto te conducen a tu suite.
Otro aspecto importante es que en todos los hoteles te asignan una habitación y te dan una llave, que creen? aquí no! No te tienes que preocupar de perder la llave o de que se desprograme la tarjeta, puedes elegir la que mas te guste y para que no te preocupes de tu seguridad un oficial (robocop región 4) cuida el acceso.
Una vez elegida la suite notas otro elemento a destacar: la cama. Esto es preocuparse por tu espalda! colchón anatómico (tiene la figura anatómica de alguien acostado) y base de cama 100% ecológica (cemento). Por la demanda del lugar y al tener éxito sobre todo en estas fechas cada suite cuenta con dos literas así es que, si eres fanático de las alturas, puedes elegir la de arriba y si bien subir es un triunfo, bajar es todo un reto.
Como llegue ya entrada la noche amablemente me dieron un masajito desestresante (manos contra la “pader”), mi ropa de cama y me mandaron a dormir.
Las actividades empiezan a las 5.50 a.m. El Torito Resort sirve el desayuno a las 6:00 a.m. en punto para lo cual ya debes estar formado con charola en mano deleitándote con el aroma del desayuno. Para que no te cueste trabajo despertar, personal altamente calificado te solicita amablemente que devuelvas la cobija y te apures a ir al comedor pues la comida vuela.
Para que no te moleste la luz y como el sol no ha salido, no la prenden. Así que el desayuno es bajo un  notable ambiente holístico (primera terapia del día) Lo único que se alcanza a escuchar el sonido del radio del cocinero quien amablemente sintoniza Radio Felicidad (que irónico)
El menú para ese día era: Frijolitos charros (alubia, chorizo y tocino) picositos por si agarraste la fiesta, ejotes con un poquito de huevo (por si tienes el colesterol alto), un bolillito (creo que se acabo el pan porque me dieron uno que les había sobrado de antier) y cafesito de olla (hirviendo para que al primer trago, despiertes!)
Después de desayunar viene la sensibilizacion con el problema del agua ya que lavas tu charola en unos lavaderos con agua reposada al sereno y preocupados por despertar conciencia del reciclaje lavas los cubiertos desechables para que los vuelvan a utilizar (aquí no se desperdicia nada).
Si quieres seguir durmiendo puedes hacerlo, pero sin cobija ya que “las están lavando” (wow! q servicio! y que limpieza!)
A las 8:00 a.m. te despiertan otra vez y pasas a la primer conferencia del día, en el patio que ahora alcanzas a ver pues ya salió el sol, observas como el personal de apoyo acomodo sillas y un bonito rotafolio (lo han de usar mucho porque realmente esta desgastado) La plática no la puedo compartir pues es de un grupo que prefiere ser “anónimo” lo único que te pide es que, de querer hacerlo, llenes una solicitud y acudas a sus múltiples oficinas estratégicamente localizadas en todo el territorio nacional. (que cobertura!)
Terminada la platica comienza la socialización, poco a poco vas conociendo a todos los que como tú, salieron ganadores en la prueba nocturna y a quienes, como a ti, no les dio tiempo de cambiarse así es que la indumentaria es en su mayoría “antrera”, ejecutiva y alguno que otro oficinista. -A ti donde te agarraron-  es la pregunta obligada. El patio hasta ese momento todavía parece película de zombies vivientes, algunos deambulan con los ojos enrojecidos y otros simplemente parecen no moverse, después de un rato reaccionan pero sus tonos pálidos te hacen seguir dudando si están vivos o no.
Una vez formados los grupos comienzan las bromas o comentarios chuscos de la situación, justo cuando empiezas a platicar cómodamente te llaman para la segunda platica del día. Te piden que pases a la biblioteca cuando lo que menos quieres es ponerte a leer, pero, como existe un estricto itinerario te resignas y acudes al llamado después de pasar lista (no quieren que nadie se pierda la platica).
Dentro de la biblioteca (virtual… no more coments) te sientan en una gran mesa, es aquí donde empieza la diversión. El Torito´s Resort-Beverage Palace abre oficialmente su casino! Reparten juegos de mesa: domino, baraja española, jenga y cartas;  para los de gustos mas sofisticados tienen ajedrez y damas chinas; y para los de espíritu infantil rompecabezas y serpientes & escaleras. Se organizan las retas y comienzan los torneos, así hasta la 1 p.m. ya que a esa hora empiezan las actividades físicas: Torneo de Volleyball. En este momento el sol esta en su apogeo y el ambiente es notablemente festivo, han surgido amistades y todos nos llamamos por nuestros nombres o apellidos, incluso ya hay quien se ha ganado un apodo (“juanito” gritaban algunos al menos afortunado). La camaradería se nota.
Como no es del todo “all inclusive” hay una tiendita bastante surtida para la botana, refrescos, cigarros, galletas, y por si te quedaste con hambre una rica torta. Como no tienes dinero amablemente te dan crédito y tu cuenta es liquidada durante el check out. Estuve tentado a pedir que mi llamada (a la cual tenía derecho) fuera al 01800-Dominos, pero solo aceptaban números locales.
Al mismo tiempo, y para quien decide hacerlo, se sirve la comida. El menú: Sopa de papa, pescado empanizado y, los ya gustados frijolitos charros (mejor cocidos que los de la mañana ), gelatina y una naranja (todo el plato del bien comer, la NOM mexicana debe estar orgullosa)
De tomar? adivinen: Agua de piña colada! (sin alcohol, claro) Terminada la comida continuamos torneo el volleyball pues estábamos en semifinales, sin embargo hay quien prefiere seguir durmiendo y se retira a su suite.
A las 3:30 p.m. es la hora nostálgica, pues quienes ya extrañaban a sus familiares se les permite entrar a verte, algunos aprovechamos para dormir un ratito mas o seguir platicando.
4:00 p.m. Guerra de chistes, En circulo organizamos pasar al frente y contar el mejor chiste que se supieran, dos vueltas al circulo y se agotaba el repertorio, tuve que contar mis mejores chistes y recurrir a ventilar alguna que otra anécdota “lasallista estudiantinesca”, todo un éxito.
El reloj avanzaba y la hora de mi salida se acercaba, les propuse formar un club e inventamos el “saludo torito” …donde nos veamos así nos saludamos, (haciendo con la mano un cuernito y colocándolo en la frente) es mas, vamos a hacer unas etiquetas para pegarlas en nuestros autos e identificarnos en la calle. Incluso hay quien estaba pensando en hacer una reservación para el siguiente fin de semana.
Finalmente llego la hora, el sonido local (policía gritando) anuncio mi nombre, de un brinco pase al centro del círculo y haciendo una caravana me despedí de todos. En un literal aplauso me acerque a la salida mientras en el pizarrón era borrado mi nombre y descontado mi numero. Una vez más mire a mis compañeros quienes ondeaban su mano en el aire o levantaban el pulgar. Por fin me iba! (todo esto es cierto eh!)
Después de pasar con el médico de guardia quien revisa que no te lleves ningún bicho (son de ellos) te regresan el contenido de tu bolsa de seguridad y después de firmar el libro de visitantes distinguidos, estoicamente sales.
Si eres afortunado tus familiares o amigos están esperando ansiosamente tu reingreso a la sociedad, de lo contrario cuentan con servicio de  taxis (taxi seguro) y ellos amablemente realizan la llamada para que tu no gastes. Aquí terminan los servicios del Torito´s Resort-Beverage Palace.
Mi reflexión:
Se que la manera de contarlo es chistosa y que no es nada agradable para la familia que algún miembro pase por esta penosa situación. La lección la aprendí, el combinar el alcohol con el volante puede ser mortal y por esta vez me salve. Las cosas pasan por algo y aunque no era mi peor borrachera y podía manejar perfectamente quizá la línea del destino se interceptaba con la de alguien que, por el contrario, conducía en notable estado de ebriedad cruzándose las líneas y terminando esto en tragedia (en lugar de leer esta chistosa reseña estarían leyendo un obituario). Quizá alguien llamo una vez más mi atención dejándome jugar al Gotcha de las cárceles para que vea lo que puede pasar. Afortunadamente y gracias a Dios, pude abrazar a mi familia, soportar el regaño de mi esposa y salir al día siguiente de compras. Ahora tengo tema para platicar en la cena de navidad con mis amigos (donde no beberé o iré en taxi) y muchos consejos para darles a mis hijos, ya puedo contar como se maneja un sistema penitenciario y que se siente estar dentro aunque sea un ratito y “de a mentis”
La realidad es que si bien todas las autoridades fueron muy amables (es verdad) y no tengo ninguna queja de mal trato o abuso, no es algo que me gustaría repetir. Incluso mi coche a pesar de tener lo vidrios abajo no fue saqueado, es mas las moneditas del cenicero quedaron intactas.
Gracias a todos los que estuvieron al pendiente y amablemente se ofrecieron a llevar víveres, realizar llamadas y darle seguimiento a esta agridulce experiencia. Gracias por todos sus chistes y comentarios, por sus regaños y llamadas de atención. Créanme que serán tomadas en cuenta.
No cabe duda que  como dice el dicho “en la cama y en la cárcel se conoce a los amigos”, a mi la vida me ha regalado muchos amigos y una gran familia, a los que una vez más les digo, infinitamente… Gracias.

Alfonso Mostalac-Cecilia.

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